Mis gatos.

Mishka

Maternando a mis gatos.

Este mes se ha celebrado el día de la madre en México, el pasado sábado diez de mayo del presente 2025.

En esta ocasión tuve la oportunidad de tener un “tiempo en familia”, así disfrutar de un espacio entre mi madre, mi padre y yo para celebrar los cuidados materno afectivos por parte de ella, la Sra. Yolanda, en un espacio de relativa calma, tranquilidad y degustación de platillos especiales, pues tuvimos la dicha de asistir al restaurante “La Playita” en la localidad donde residen mis padres, con regalitos especiales para mi mamá y palabras de aliento en agradecimiento por todos los sacrificios, atinos y desatinos de su educación y cuidados hacia mi persona.

Mi madre ya es una persona de avanzada edad, lo que se definiría como adulto mayor joven, con habilidades aún para ser autónoma y respetar su toma de decisiones, con el pelo cano, ojos brillantes como gemas y de bonita sonrisa.

Este evento familiar me ha hecho reflexionar sobre mi propia realidad de cuidados al maternar, realidad en la que decidí tener de manera adecuada y responsable a dos hermosos gatos.

Mishka y Lupita

Ahora, ¿Qué es maternar?, y ¿Porqué considero que estoy maternando a mis gatos?, bueno, según la cultura popular y algunas lecturas que he revisado en la red, 
<<Maternar es cuidar, es construir vínculos afectivos profundos, es reconocer y saciar las demandas concretas de un niño, de una persona que depende de nosotros los adultos. Un rol asociado tradicionalmente a la madre y que este término pretende desligar de estas. Y es que maternar es una construcción cultural y una elección que poco tiene que ver con llevar a cabo funciones tradicionalmente femeninas>>. 
<<… cuando se materna se realiza un trabajo amoroso y respetuoso en la crianza, que ocurre desde el momento del embarazo hasta el final de la vida de la mujer y que es elegido solo por la madre, no por el padre ni la sociedad>> 
<< Maternar es cuidar, es proteger, es guiar… Sin importar si tenemos o no tenemos hijos. Si tienes un sobrino y cuidas de él algunos días estás maternando. Si consuelas a un niño perdido en la calle, si le enseñas a jugar al ajedrez, si curas sus heridas, si cuidas de uno en un hospital o si dedicas tu tiempo a la infancia mas desfavorecida y lo haces de forma consciente y positiva, estás maternando>>.

 


Mukul

Ahora, ¿Por qué considero que estoy maternando a mis gatos?, Cuando he decidido adoptar a mis pequeños gatos, de quienes tengo la seguridad de nombrar como personas no humanas y respetar su realidad de “animales de compañía” sujetos de derechos y realidades adjuntas; estaba pasando por situaciones adversas muy complicadas, en medio de una pandemia por COVID-19 y con una situación emocional inadecuada para la vida, básicamente, así que, con calma, tiempo, investigación y mucho análisis de por medio, decidí adoptar a mis dos gatos, Mishka y Mukul, hembra y macho respectivamente.

Estuve pensando, analizando e investigando alrededor de unos tres o cuatro meses para definir si quería adoptar a un perrito o un gatito, comenzando con preguntar a mis psicólogos del momento si sería prudente adoptar una mascota en ese momento específico de mi vida, revisando el lugar en donde él o ella habitarían, dado que el departamento en el que vivo se encuentra ubicado en medio del edificio y pasa por fuera un pasillo que va del elevador hacia el resto del edificio, decidí adoptar a un gatito, puesto que si adoptaba un perrito aun siendo de raza pequeña (pensaba en un schnauzer, french poodle o chihuahua, raza pequeña por el tamaño del departamento) se corría el riesgo de que el perrito tuviese un gran ataque de estrés al escuchar, ver o sentir pasar a las personas por este pasillo, y dado que tiempo atrás ya había tenido la oportunidad de tener mascotas perrunas en casa de mis padres, decidí adoptar a un gatito.

Mukul, seis meses de edad.

Mishka, seis meses de edad.
Comencé la búsqueda por la amplia red de adopciones en Facebook, durante este tiempo revisé que era mejor tener dos gatos ya que así se harían compañía y tendrían juegos e interacciones entre sí que les ayudarían a mejorar sus habilidades naturales de gatos y sentirse mutuamente acompañados, contacté a la persona indicada y me mostraron varios gatitos que tenían en adopción al momento, y me enamoré inmediatamente de este par de gatitos “vaquitos”, para este momento ya era una experta del internet sobre gatos, conocía muy bien sobre su alimentación, cuidados, vacunas, desparasitaciones, etc.,

Mishka y Mukul cinco meses de edad.

Aunque para esto, ya con anterioridad había tratado de “atrapar” durante unos quince días aproximadamente, a un gatito bebé “naranjoso” y a una “panterita” en el área de las cocinas del mercado de mi colonia, siendo desgastante e infructuosa la hazaña, puesto que eran pequeños pero ferales… se tuvieron que quedar en el mercado.

Si bien, no he estado embarazada nunca y, obviamente mis gatitos no son seres humanos, el maternarlos y brindarles los cuidados adecuados en general, desde el momento de la “concepción” en ideas y afecto en mi mente, me permite reflexionar sobre el amor puro que tengo hacia ellos, puesto que, a diferencia de maternar a un humano de quién se espera cumpla con ciertas conductas, habilidades, roles y destrezas, maternar de forma consciente a mis gatos, abre un panorama de lealtad, cariño y amor inigualables, puesto que sé y conozco sus limitantes naturales como gatos que son, respeto su realidad y procuro desde ésta mantenerlos no sólo con vida sino adecuadamente, con la aplicación de sus vacunas cada año, las desparasitaciones necesarias por protocolo, con juegos y juguetes para estimular su creatividad, fomentando conductas adecuadas de su especie, alimentándolos de la mejor forma posible desde sus necesidades y mis posibilidades en conocimiento y finanzas personales y/o familiares, llevándolos con el veterinario cuando sea necesario, en fin, asegurándome de que su desarrollo sea el mejor posible desde las distintas realidades.

Sabiendo que, ellos no tendrán la capacidad de cuidarme en la adultez mayor, ni de brindarme apoyo o ayuda financiera cuando sean grandes, tampoco estarán obligados a brindarme asistencia alimenticia en mi adultez mayor, tampoco a cubrir mis expectativas académicas, no me deben respeto, no me deben obediencia, ni tampoco deberán cumplir con roles sociales adecuados para su desarrollo dentro de la comunidad.

Ellos no me deben absolutamente nada, y, aunque este fuere el caso de pensamiento -inadecuado obviamente desde la realidad-, no tienen la capacidad de “pagar” este deber, como tal vez sí lo tendría un hijo/a humano.

Mishka Mukul
Siendo así, la realidad de maternar a mis gatos, tan amplia y consciente, con amor, satisfacción y plenitud, llena de agradecimiento a Dios, a la vida, y siendo esto parte importante de mi desarrollo y crecimiento personal.

Algunos links:

1. 🌐 Que es maternar.

2. 🌐 Maternidad o maternar

3. 📽️ Canal de Videos: Mascotas y familias felices. 

4. 📽️ Canal de videos: La Gatería.

5. 📽️ Canal de videos: Experto Animal.




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